Ay! Morales a mi no me lleva,
porque no me da la gana!
Moralito a mi no me lleva,
porque no me da la gana!...''
Estos versos de ''La Gota Fría'' de Emiliano Zuleta Baquero, representan la tradición de la piqueria más reconocida y comentada en y fuera de las fronteras colombianas. El contrincante (Moralito) a quien se alude aquí, es al famoso acordeonero y compositor Lorenzo Morales; y ambos son figuras representativas de una corriente del genero como veremos más adelante. Analizando con detalle estas lineas, vemos entonces que se trata de un desafio musico-vocal; y es tanta la pasión que esta costumbre alcanza entre los músicos vallenatos, que hasta se originan incluso ''a distancia'', donde se envía un mensaje escrito o que llega de boca en boca, quedando establecida la fecha, lugar y hora de la contienda; generando así harto interés en el publico que sigue estos enfrentamientos. Estas rivalidades producen una controversia que sobrepasa los limites de la propia música pasando a un plano personal. Si seguimos analizando este clásico compuesto en 1938, vemos una prueba de ello; aquí ''el viejo Mile'' (como se le conoce en Colombia a Emiliano Zuleta) le continua ripostando a su adversario:
''Que cultura, que cultura va a tener
un indio yumeca como Lorenzo Morales?
Que cultura va a tener,
si nació en los Cardonales?
Morales mienta a mi mama,
solamente pa' ofender;
Para que el también se ofenda,
ahora le miento la de él.
Moralito, Moralito se creía,
que quizás, que quizás me iba a ganar.
Y cuando me oyó tocar,
le cayó la gota fría.
Ay, al cabo e' la compartía,
el tiro le salio mal...''
Si bien en ''Rumores'' Lorenzo Morales logro defender su honor de este ataque que le hiciera Zuleta Baquero, lo cierto es que jamas alcanzo el nivel de arraigo y popularidad de esta ''Gota Fría''; canción que fuera interpretada y grabada a mediados de los años 40 por Guillermo Buitrago bajo el título de ''Que Criterio'', y que -como veremos más adelante- en los años 90 fue vuelta a grabar con patrones de sonidos modernos e incluida en una producción que se volvió internacional por un cantante que la inmortalizó e hizo de esta su mayor éxito.
Esta tradición de rivalidad es tan antigua como la expresión misma. Recordemos el insólito enfrentamiento en que la mitología popular colombiana aseguraba que tuvo Francisco el Hombre con Lucifer, frente a quien iba perdiendo, y a quien solo pudo vencer cuando interpretó ''el Credo al revés''. Además de la de Emiliano Zuleta y Lorenzo Morales, la historia del Folklore recoge otras legendarias e históricas piquerias como las de:
Rugero Suárez y Enrique Díaz, Victor Silva y Octavio Mendoza, y Francisco Moscote Guerra (el mismo Francisco el Hombre) con Abraham Maestre. Existen otras más recientes, y gracias a la tecnología moderna más vistas y difundidas como la de Diomedes Días e Ivan Zuleta.
Hablemos ahora de los exponentes de este genero, y de sus obras trascendentales dentro de esta música. Ya arriba citamos los nombres de algunos acordeoneros y trovadores que se hicieron notar con su talento en la ejecución de su instrumento; hagamos mención ahora de la figura del cantador Vallenato tradicional.
En completa sintonia con el pueblo, las características de un cantador de Vallenato tradicional la completan el hecho de que debe de ser un hombre sencillo, llano, espontáneo y digno del Folklore. Debe tener dominio del refranero popular, brindar al publico chistes regionales; debe dejar en sus interpretaciones todo el sentimiento que transmitan las letras de la canción, y por ultimo y más importante, debe de ser consciente de su rol de embajador de la identidad cultural colombiana.
Recordemos que en los inicios de esta música, el acordeonero hacía las veces de cantante, dando paso luego dentro del organigrama vallenato a la membresía del cantador. Entre los primeros cantores vallenatos figuran: Luis Pitre, Fortunato Peñaranda, Chico Bolaños, Eusebio Zequeira, Francisco Rada, Fortunato Fernández, Chico Sarmiento, Fulgencio Martinez, Ramon Zuleta, El negro Ayala, Juan Muñoz, Carlos Araque y Juancito López. Llegados a este punto, es propicio hacer notar el escenario por excelencia de esta expresión. El Festival de la Leyenda Vallenata.
El Festival de la Leyenda Vallenata es la gran fiesta de la cultura popular, que se celebra en Valledupar, a finales del mes de Abril (específicamente del 26 al 30) o en su defecto por otra fecha fijada de antemano por sus organizadores. Este evento se define como un certamen que trabaja en favor de la difusión de la tradición folclórica y popular conocida como Música Vallenata en sus cuatro aires: Paseo, Merengue, Puya y Son.
Fue creado en 1968 por Alfonso López Michelsen, Consuelo Araújo Noguera y Rafael Escalona Martínez; resultando electo (en esa edición inaugural) Alejandro Durán como ''Primer Rey Vallenato''.
Alejo Durán ''El Rey Negro del Acordeón'', nació un 9 de Febrero de 1919 en la tropical tierra del Departamento del Cesar. La vena artística y musical la heredo sin duda de sus parientes más íntimos. Su padre Náfer Donato Durán fue acordeonero, su madre Juana Francisca Díaz era cantante de Tamboras, y su abuelo Juan Bautista Durán se destaco como un gaitero de mucho renombre. Aprendió a sacarle notas y melodías al acordeón gracias a las instrucciones de los maestros Octavio Mendoza ''El Negro Mendo'', y
Víctor Julio Silva.
En 1943 creó y dio a conocer su primera obra ''Las Cosas'', con la cual comenzó a consolidarse su popularidad, la misma que junto a su gran talento lo llevo el día 30 de Abril de 1968 a consagrarse como el ganador del festival que mencionamos arriba, y a su histórica elección de ''Primer Rey'' de esta música. En su obra creativa, siempre se pudo notar un gran sentimiento de admiración hacía la figura femenina. Ejemplo de ello lo representan composiciones suyas como ''Entusiasmo a las Mujeres'' (1949), e interpretaciones de otros compositores que grabó con éxito, como el Paseo ''Alicia Adorada'' de Juancho Polo.
''Como Dios en la Tierra no tiene amigos,
como no tiene amigo' anda en el Aire!
Tanto le pido y le pido ay ombe!
Siempre me manda a mi male!
Pobre mi Alicia 'licia dorada.
yo te recuerdo en todas mis parrandas.
Alla en Flores de María
Donde to' el mundo me quiere
Yo reparo a las mujere' ay ombe!
y no veo a'licia la mia!
Donde to' el mundo me quiere
Alicia murió solita...
Donde quiera que uno muera ay ombe!
To'as las tierras son benditas...''
''El Negro Alejo'' quien cultivo todos los ritmos vallenatos, La Puya (''Mi Pedazo de Acordeón''), El Paseo (''La Cachucha Bacana''), El Son (''Fidelina''), El Merengue (''Maruja''), y La Tambora (''La Candela Viva'') murió el 15 de noviembre de 1989 en la ciudad de Montería, capital del departamento de Córdoba, pero su figura y su imagen quedaron inmortalizadas por siempre en la historia del acervo cultural de toda Colombia.
Dentro de este Folklore pueden distinguirse también ciertas modalidades o corrientes, y estas a su vez poseen sus creadores o propulsores. Veamos: El Vallenato Costumbrista por ejemplo, descansa sobre los hombros de dos grandes juglares de esta música que ya mencionamos en párrafos anteriores. Emiliano Zuleta Baquero (padre de los hermanos Zuleta, -Poncho y Emilianito) y Lorenzo Morales.
El Vallenato descriptivo contó con creadores como Rafael Escalona y Leandro Díaz. El primero (además de compositor) fue un notable pintor y novelista colombiano; autor de los clásicos ''Jaime Molina'' y ''La Casa en el Aire'', y el segundo, Don Leandro Díaz; a pesar de ser 'No Vidente' de nacimiento, le ha escrito a la Naturaleza y al Amor con profunda pasión y sentimiento. Una buena muestra de su vital obra, lo es su composición ''Matilde Lina''.
Un mediodía que estuve pensando
en la mujer que me hacía soñar.
Las aguas claras del Río Tocaimo
me dieron fuerzas para cantar.
Llegó de pronto a mi pensamiento
esa bella melodía,
y como nada tenía,
la aproveche en el momento.
Este paseo es de Leandro Díaz,
pero parece de Emilianito.
Tiene los versos muy chiquiticos,
y bajitícos de melodía.
Tiene una nota muy recogida
que no parece hecho mío;
era que estaba en el río,
pensando en Matilde Lina...''
Más tarde surge el Vallenato Romántico; estilo que impuso primero Tobías Enrique Pumarejo, y que luego le siguiera los pasos Gustavo Gutierrez Cabello, quien logro popularizarlo, y a quien se conoce en la actualidad como su precursor.
Otro gran exponente de este estilo de Vallenato sentimental, lo es el buen letrista ido a destiempo Freddy Molina. En ''Amor Sensible'' puede notarse sin más la hermosa sencillez de su pluma:
''Tanto te quiero que pienso
sin saber lo que he pensado.
Nos acariciamos y luego
solo sé que yo te amo!
Es un Amor que nació profundo
limpio como se ve la Nevada.
De misterio esta lleno el Mundo;
no sé que sentirá tu alma.
Será sensible como el silencio
que domina la montaña...''
La Mujer es una eterna fuente de inspiración en los compositores vallenatos. Del mismo modo, el Amor por su región, es otro de los factores que siempre tienen en mente estos escribidores al momento de la composición. Con no poca frecuencia recurren al río, a la sierra, a la montaña; y hasta al desierto, para allí en medio de todas esas bellezas naturales, encontrar el escenario perfecto que sus musas les dictan. Y aquí el autor de este ''Amor Sensible'' (hombre que encontró la muerte súbita a la pronta edad de 27 años) continúa diciendo:
''Freddy Molina te quiere!
Eres mi duda esperanza!
Cuando el Guatapurí se crece
al sentir mi pasión se calma.
Es un río que nace en la Nevada
que en todo el Cesar fuerte se siente.
Pero mi gran pasión le iguala
el ímpetu de su torrente.
Si no me miras el propio cielo
siente pena y se entristece!
En Valle de Upar yo canto
versos de mi inspiración.
Si algún día sufro un desengaño,
me voy lejos de esta región...''
Dentro de la onda tradicional de esta expresión folclórica colombiana están: Andrés Landero (virtuoso acordeonero sobre quien el Profesor de Filosofía sanjacintero Numas Armando Gil expreso: ''El más parecido a Francisco El Hombre''; gran músico que tocaba lo mismo Porros, que Cumbias; Chandés que Pajaritos en su intrumento), Alejandro Durán, el gran ''Rey Alejo'', compositor del clásico ''Altos del Rosario'', Calixto Ochoa autor de ''El Africano'', Juan Polo Valencia, Ovidio Granado, mejor conocido como el ''viejo Villo", el Chiche Guerra, Naffer Durán, Julio De la Ossa, y Lisandro Meza, entre otros.
Y así llegamos al Vallenato Moderno; corriente esta que tiene varios exponentes. Se dice que los precursores de esta modalidad fueron Nicolás Bolaños y Armando Zabaleta; sin embargo se reconoce en Alfredo Gutierrez Vital, el gran vanguardista e innovador de este genero.
Nacido el 17 de Abril de 1943 en Sabanas de Beltrán en el Departamento de Sucre; Gutierrez Vital es un gran acordeonero que vocaliza canciones (tanto suyas como de otros compositores) con mucha cadencia y sabor. Ha sido Rey Vallenato en tres ocasiones (1974, 1978 y 1986) y tuvo la acertada osadía de introducir instrumentos en la música vallenata para hacerla más bailable y por ende más comercial. Entre sus composiciones se encuentran la alegre ''Festival en Guarare'', ''Ay Elena'', ''Capullito de Rosa'', entre otras.
El 7 de Agosto de 1961 nació en la ciudad de Santa Marta, capital del departamento de Magdalena, Carlos Alberto Vives Restrepo, quien con el correr del tiempo se convertiría en una figura de primera línea en cuanto a la ''internacionalización'' del Vallenato se refiere. Inicialmente orientado al genero Rock, este cantante y actor recibió en 1991 una oferta para representar en una telenovela al compositor Rafael Escalona. Este hecho, quizá tuvo mucho que ver con su decisión de reorientar su carrera musical hacia el Vallenato; aunque manteniendo interesantes fusiones con el Rock y el Pop.
Funda entonces una banda llamada ''La Provincia'', y presento en el 1993 el álbum ''Clásicos de La Provincia'', producción esta, donde con un sonido moderno y novedoso presenta viejos y conocidos temas del pentagrama musical del caribe colombiano, logrando proyectar los ritmos del Folklore Vallenato a escala continental, y hasta mundial. Así, en esta producción, el tema ''La Gota Fría'' de Emiliano Zuleta recorre prácticamente todo el continente, y llega hasta Europa, donde cantantes de renombre como Julio Iglesias deciden grabarla e incluirla en sus repertorios. Carlos Vives, hay que decirlo, es pues el gancho definitivo de que se vale esta música para pasearse por varios escenarios del planeta, y para convertirse (en esa decada de los noventa) en un género de gran rentabilidad comercial.
La puerta que abriera Carlos Vives y su música, fue lo suficientemente ancha para que entraran también Los Embajadores Vallenatos, quienes ya desde el sugestivo nombre, tenían muy claro lo que buscaban. Estos lograron imponer su ''Santo Cachón'' en todo el continente logrando buenas cifras de venta, y consolidando aún más este ritmo. Dentro de esta corriente modernista, se destacan también: Diomedes Díaz, gran cantautor e interprete de exitos como ''Amarte más no pude'', ''Tú eres la Reina'' y muchos otros, Jorge Oñate, ''El Jilguero de América'', Ivan Villazón, Silvestre Dangónd, ''La Colegiala'', Peter Manjarrés, Integrante de 'La Nueva Ola del Vallenato', e interprete de ''Es mejor no querer tanto'', Pepito Gutiérrez, Ricardo Maestre, 'El Rey del Son' quien popularizó ''Pena y Dolor'', Ernesto Mendoza, interprete de ''La Tengo'', Los Betos (Alberto Zabaleta y Alberto Villa), y Binomio de Oro, grupo fundado en 1976 por Israel Romero y Rafael Orozco, que en su álbum debut lograron colocar tres exitos: ''La Gustadera'', ''Momentos de Amor'' y ''La Creciente''.
Actualmente Los Diablitos, Los Gigantes, Los Inquietos, y Los Hijos de Diomedes (Diomedes Dionisio y Rafael Santos son algunos de los representantes en los que se cifran no pocas esperanzas para que garanticen la expansión de esta música a nivel intenacional.
Cuando resaltamos el nacimiento de El Festival de la Leyenda Vallenata; surgió entre los creadores y fundadores de este evento, el nombre de una mujer que sin dudas hizo mucho por impulsar la cultura no solo de la música vallenata, sino de otras expresiones culturales de la costa caribe colombiana. Nos referimos a Consuelo Araújo Noguera.
Conocida con el seudónimo de ''La Cacica'' (1 de Agosto de 1940 en Valledupar,Cesar - fallecida el 29 de Septiembre de 2001 en La Mina, Cesar) Consuelo Araújo fue una escritora y gestora cultural, que mantuvo durante 22 años su reconocida columna titulada ''La Carta Vallenata'', un espacio de opinión pública en el reconocido rotativo colombiano ''El Espectador''.
Las circunstancias en que se da la muerte de esta gran activista de la cultura así como sus posiciones políticas, escapan al sentido y la razón de ser de este libro. Solo nos ocupa, su legado como propulsora y fiel defensora del Folklore Vallenato, y entendimos que ella, por ese aporte social, tiene un lugar más que asegurado entre las páginas de esta obra.
Solo nos resta hacer breve mención de unos cuantos nombres que consideramos vitales para la culminación de este trabajo. Uno de ellos es el gran acordeonero, y compositor Egidio Cuadrado.
A Egidio se le considera el más fiel intérprete de la música del maestro Escalona; y precisamente esta condición lo ubico al lado de Carlos Vives en los inicios de este último en esta música vallenata, logrando alcanzar esos rotundos éxitos internacionales.
Electo ''Rey Vallenato'' en la edición numero 18 del famoso festival en 1985, Cuadrado es un gran músico con estilo propio, y que domina a la perfección los cuatro aires o ritmos del Folklore. Ya son consideradas como clásicos sus interpretaciones del Son ''Amparito'', del Paseo ''Rosa María'', y de la Puya ''Puya Puya'', siendo esta última una pieza de su autoría.
Los otros dos nombres que queremos resaltar dentro de estos parrafos son: Abel Antonio Villa, y Luis Enrique Martinez. Al primero se le adjudica ser el responsable de llevar por vez primera un acordeón a la grabación de música comercial vallenata, por eso se le reconoció con el distintivo nombre de ''Padre del Acordeón''.
El segundo sacó al Vallenato de su ejecución monorítmica, y la lleno de notas alegres, brillantes y armónicas, creando la innovación que dividió en dos la evolución de esta música: por un lado digitación de agilidad pasmosa en el teclado, y por el otro ejecución musical engalanada; aportes estos que le ganaron a Don Luis Enrique Martinez el seudónimo de ''El Pollo Vallenato''.
Asi las cosas, esta expresión musical que antes solía llamarse como: ''Paseos Provincianos'' o ''Sones Magdalenenses'', fue abriendo surcos hasta convertirse en toda una manifestación cultural de Colombia y de Latinoamérica. Lo amantes de este Folklore -nacido en el ámbito rural y campesino del valle de los ríos Cesar y Ranchería- saben muy bien que como todo genero debe evolucionar, sin embargo, su principal reto consiste en expandir su alcance sin perder su raíz eminentemente bucólica y campestre.
Esta expresión ha recibido muchos elogios y homenajes, siendo quizá el más humilde de ellos el de el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, cuando refiriéndose a su novela (que esta considerada una Obra Maestra de la Literatura Hispanoamericana y Universal) ''Cien Años de Soledad '' exclamo al describirla:
''Es un Vallenato de 350 páginas! ''
El Aprendiz